El Gobierno nacional, bajo la órbita de la Superintendencia de Servicios de Salud, determinó la eliminación de diez nuevas empresas de medicina prepaga del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga. La medida se concretó este viernes mediante su publicación en el Boletín Oficial bajo la firma de Silvia Noemí Viazzi, en lo que representa un paso más dentro del plan de reorganización del sector privado de salud impulsado por el Poder Ejecutivo.

Con esta resolución, la gestión actual ya ha concretado la baja de 162 agentes de salud desde el inicio de su administración, marcando una política de depuración sistemática del padrón oficial. Desde el organismo explicaron que estas entidades fueron rechazadas por no acreditar el cumplimiento de los requisitos legales mínimos exigidos por la normativa vigente. El objetivo central de esta depuración es garantizar que el registro sea transparente y que solo figuren aquellas compañías que demuestren poseer actividad real y una red de afiliados vigente.
Esta serie de medidas de fiscalización busca depurar el sistema de empresas que no operaban de forma efectiva, asegurando que el mercado de salud funcione bajo reglas claras y competencia libre. La mayoría de estas bajas se han acumulado desde enero, periodo en el cual el Gobierno aceleró el proceso de auditoría para detectar irregularidades. Según detallaron las autoridades, este reordenamiento permite que los usuarios cuenten con información confiable sobre los prestadores que realmente tienen capacidad operativa para brindar servicios médicos en el país.















































