El Gobierno nacional decidió postergar hasta el próximo 1 de julio la aplicación de los aumentos previstos sobre los Impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono. La medida se oficializó este lunes mediante la publicación del decreto 405 en el Boletín Oficial, frenando de manera temporal el ajuste acumulado correspondiente a los trimestres de 2024, la totalidad de 2025 y los primeros tres meses del presente año.
Según se argumentó en los considerandos de la normativa, la prórroga de estos gravámenes se implementó con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible. Esta actualización de los impuestos se calcula en base a la inflación acumulada trimestral y tiene un impacto directo sobre los precios finales de la nafta y el gasoil en los surtidores de todo el país, por lo que su aplicación inmediata hubiese significado un nuevo golpe al bolsillo de los consumidores.
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A pesar de que la gestión de Javier Milei viene aplicando subas de manera escalonada en este sector, todavía persiste un retraso importante en las actualizaciones impositivas. De hecho, el Poder Ejecutivo ya había diferido de manera parcial estos incrementos el mes pasado, luego de que en abril también resolviera un aplazamiento por los efectos globales del contexto internacional, buscando mantener una estabilidad en los precios de la energía en el mercado interno.















































