La navegación del crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia con destino a África, se transformó en una emergencia sanitaria internacional tras la confirmación de un brote de hantavirus a bordo. La preocupación de las autoridades sanitarias escaló este miércoles luego de que laboratorios de Sudáfrica y Suiza ratificaran que los contagios corresponden a la cepa Andes. Esta variante es la única de las 38 conocidas capaz de transmitirse directamente de persona a persona, lo que motivó una intervención urgente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para contener la propagación entre los pasajeros y la tripulación.
Hasta el momento, el virus se cobró la vida de tres personas: una pareja de ciudadanos neerlandeses y una turista alemana. Ante la gravedad del cuadro, se puso en marcha un complejo operativo en el puerto de Praia, capital de Cabo Verde, para evacuar a dos tripulantes enfermos y a un contacto estrecho, quienes serán trasladados hacia los Países Bajos bajo estrictos protocolos de seguridad. Según informaron fuentes oficiales, la investigación preliminar indica que el contagio inicial se produjo fuera de la embarcación y que, una vez dentro, se inició la cadena de transmisión humana que mantiene al buque en vilo con más de 140 personas a bordo, entre ellas un ciudadano argentino.

A pesar de que el barco tiene previsto seguir viaje hacia Tenerife, el escenario es de incertidumbre y tensión diplomática. Mientras el gobierno de las Islas Canarias manifestó su rechazo a recibir el navío por falta de garantías sanitarias, las autoridades de Tierra del Fuego señalaron que es improbable que el foco se haya originado en Ushuaia, ya que la nave superó todos los controles antes de zarpar. Por ahora, mientras los pacientes evacuados permanecen estables, la comunidad científica monitorea de cerca la situación, dado que la capacidad de contagio interhumano de esta cepa específica eleva el riesgo de un brote mayor en espacios confinados como el de un crucero.


















































