En la localidad de Isletas, departamento Diamante, una vaca que recién había parido murió por las mordidas provocadas y el ternero directamente fue comido por los perros.
El hecho sucedió el miércoles último en un campo ubicado cerca del límite de la localidad con Chilcas. Los vecinos aseguran que fue una jauría de unos cinco o siete perros la que atacó al animal que no pudo defenderse.
Si bien nadie se hace responsable de los animales abandonados, los lugareños creen que los mismos tienen dueño, ya que no es la primera vez que suceden hechos de estas características en campos de la zona. En este caso el propietario del establecimiento no habría radicado la denuncia, ya que aseguran que la Policía local «poco puede hacer al respecto». (Informe Litoral)




















































