Greenpeace y el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE) advirtieron que el desmonte han aumentado desde que comenzó la cuarentena. Según las organizaciones, se deforestaron 7759 hectáreas en la provincia de Santiago del Estero entre el 15 de marzo y el 31 de mayo en Santiago del Estero. A raíz de esta situación, alertaron sobre los daños al ambiente y las comunidades que esto ocasiona.
La ONG ambientalista realiza un monitoreo de la deforestación en el norte de Argentina, a través de la comparación de imágenes satelitales. Mediante este relevamiento, detectó que en poco más de dos meses de aislamiento se desmontaron 14.906 hectáreas en el país. De esta cifra, 3073 corresponden a Formosa y 1639, a Chaco, por ejemplo. Según información oficial, Santiago del Estero es la provincia que más hectáreas (1.879.982) de bosques nativos ha perdido en las últimas décadas.
Según indicó Greenpeace, la causa principal de los desmontes en suelo santiagueño es el avance de la frontera agropecuaria (ganadería y soja). Al respecto, Deolinda Carrizo, del MOCASE, advirtió que “si no estuvieran los campesinos e indígenas organizados, hubieran destruido todos los bosques”. Por tal motivo, Nelly Véliz, de la misma agrupación, reclamó que se respete “a las familias campesinas y a los indígenas que están siendo perseguidos y criminalizados”.
“Hay que reconocer y respetar al campesinado y a los pueblos originarios como sujetos productivos, sociales y de la cultura”, reclamó Carrizo. La activista resaltó que su “capacidad productiva integral es fundamental en tiempos de pandemia y frente al efecto negativo de la producción industrial, feedlots y monocultivos”. “La producción campesina es garante del 80 % de la alimentación del mundo”, añadió.
“Cuando hablamos de desmontes, hablamos de destrucción del ámbito de vida de los campesinos”, advirtió Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace. Es por esto por lo que la ONG realizó una petición online que se decrete la emergencia forestal y se prohíban los desmontes de inmediato y para siempre. “Destruir bosques es un crimen y no podemos perder ni una hectárea más”, concluyó la ambientalista.
Evitaron un desmonte en un bosque nativo de Santa Fe gracias a una imagen satelital
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