En una entrevista realizada desde la emblemática Puerta del Sol, en pleno corazón de la capital española, el ingeniero entrerriano Román Rafael Llorens compartió su experiencia tras haber tomado la decisión de dejar una vida sumamente estable en Argentina para emigrar a Europa. A sus 35 años, una edad en la que muchos consideran que es más difícil arriesgarse por las obligaciones acumuladas, Román decidió que no quería quedarse con la duda de lo que pudo haber sido.
En declaraciones al programa que conduce el director de Informe Litoral, Gonzalo Schmidt, en Canal 6 ERTV, el joven confesó que fue una elección compleja y que salir de la comodidad implica enfrentarse a realidades y costumbres totalmente distintas, pero remarcó que el objetivo principal de este paso fue buscar el crecimiento tanto en lo personal como en lo profesional.
El desembarco: presupuesto para dos meses y la tesis en la valija
Llorens llegó a Madrid el pasado 14 de febrero impulsado por una visa temporal de intercambio. Su planificación inicial fue muy estricta, ya que solo contaba con una habitación asegurada por tres meses en el departamento de un amigo y ahorros suficientes para subsistir apenas dos meses por sus propios medios en caso de no conseguir empleo de inmediato. Durante sus primeras semanas en el viejo continente, dividió su tiempo entre la adaptación a la ciudad y la finalización de sus compromisos académicos previos, logrando redactar y presentar su tesis doctoral a la espera de la devolución definitiva por parte del jurado.
Una vez cumplido ese paso fundamental, comenzó la búsqueda laboral desde cero y se volcó al sector que más rápido genera oportunidades para los recién llegados: la hostelería. Actualmente trabaja en una cadena de restaurantes de comida mexicana, una actividad que representa un giro rotundo respecto a sus tareas habituales en nuestro país. A dos meses de haber ingresado, Román destaca que se siente muy cómodo y a gusto con el empleo, el cual asume como un escalón temporal para estabilizarse mientras abre su horizonte y mantiene las primeras entrevistas para reinsertarse en el ámbito de la ingeniería.
El día a día en Madrid: costos, transporte y el choque cultural
Al describir el día a día en Madrid, encuentra similitudes arquitectónicas y de ritmo con la Ciudad de Buenos Aires, aunque resalta que la calidad de los servicios públicos marca una diferencia notable. En ese sentido, valoró la tranquilidad de manejarse cotidianamente en metro y llegar a su puesto de trabajo en apenas 20 minutos, sintiendo que las necesidades básicas de movilidad están completamente resueltas.
En el plano económico, explicó que con un sueldo básico de la hostelería, que suele rondar entre los 1100 y 1200 euros, los gastos cotidianos de alimentación, vestimenta y transporte público resultan sumamente accesibles y no llegan a representar ni el 20% de los ingresos. Además, ponderó la ausencia de inflación en las góndolas como un factor de previsibilidad diaria. En contrapartida, advirtió que el acceso a la vivienda en la capital española es el punto más complejo y costoso, detallando que una habitación en un piso compartido dentro de una zona residencial o céntrica puede oscilar entre los 400 y 600 euros mensuales, mientras que las salidas recreativas a las tradicionales terrazas y bares también requieren de un presupuesto más holgado.
Respecto al entramado social, el entrerriano percibe una distancia mayor en el carácter de los locales en comparación con la calidez rioplatense, señalando que los vínculos suelen ser un poco más distantes. Sin embargo, destacó la enorme presencia de la comunidad latina y el acompañamiento diario de sus compañeros de origen hondureño, venezolano y colombiano. A pesar de los kilómetros, las costumbres nativas siguen intactas gracias a que la yerba mate se consigue con facilidad en los comercios madrileños.
Un mensaje para los que dudan
Al cerrar la charla y evaluar el impacto de su viaje, Llorens fue contundente al asegurar que no se arrepiente de la determinación tomada porque la ciudad lo enamoró desde el primer día. Finalmente, dejó un consejo para quienes evalúan dar un paso similar en busca de un cambio de vida, insistiendo en que lo importante es animarse y no quedarse con las ganas, pero siempre bajo un marco responsable que incluya una cuidadosa planificación para afrontar el desarraigo de la mejor manera posible. (Informe Litoral)
















































