La crisis presupuestaria que atraviesan las universidades públicas argentinas sumó un nuevo capítulo de alerta. En diálogo con el director de Informe Litoral, Gonzalo Schmidt, en Canal 6 ERTV, Andrés Naudi, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) —con sede en Oro Verde—, expuso con crudeza el impacto real del congelamiento de fondos y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
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«Estamos ante una situación con no muchos antecedentes en nuestro país, donde una ley reafirmada por el Congreso, dando vuelta un veto del Poder Ejecutivo, sigue sin ejecutarse», remarcó Naudi al inicio de la entrevista. Según explicó, «el presupuesto actual cubre apenas un 40% de lo que se destinaba en 2023 para gastos de funcionamiento, lo que asfixia no solo el pago de servicios esenciales como luz, agua o internet, sino la proyección institucional», indicó el decano.
Un freno a la innovación y el peligro del «éxodo» profesional
El decano desmitificó la idea de que la crisis se reduce a si los edificios «pueden abrir o cerrar». Detalló que la UNER venía implementando un ambicioso plan de innovación curricular que modificó el 70% de sus planes de estudio para mejorar las tasas de ingreso y permanencia de los alumnos. «Ese crecimiento hoy está paralizado», aseveró.
Sin embargo, la mayor preocupación radica en el componente humano y el deterioro del poder adquisitivo salarial, que estima arrastra una pérdida superior al 30% o 40% respecto a fines de 2023.
«Es difícil consolidar equipos docentes de calidad en este contexto. Naturalmente buscan migrar a otros sectores, incluso al sector privado, para recomponer su situación», advirtió. Como ejemplo concreto de la Facultad de Ingeniería, mencionó que ya se registraron renuncias de docentes que fueron ejes fundamentales para la creación de la nueva carrera de Ingeniería en Transporte.
Naudi alertó que el país está retrocediendo a escenarios del pasado: «Se están yendo investigadores del sistema universitario y docentes de larga trayectoria. Formar un científico cuesta mucho dinero y años, y recuperarlos lleva tiempo».
Un debate que es profundamente político
Al ser consultado sobre las críticas que tildan las protestas de «político-partidarias», el decano no esquivó la definición: «Sí, mi posicionamiento en este sentido es político».
Argumentó que la discusión de fondo excede lo estrictamente gremial: «Entiendo que la universidad pública es el sostén del desarrollo económico, científico y social del país. Ese modelo entra en contradicción con un modelo en el que la apuesta es el desarrollo de empresas que brindan servicios, conocimiento y tecnología desde el exterior», dijo Naudi.
Semana de protestas y la expectativa en la Corte Suprema
Respecto a cómo continuará el plan de lucha, Naudi confirmó que se viene una semana con medidas de fuerza, con un paro total de actividades anunciado del martes 26 al viernes 31 de mayo por sindicatos como CONADU, combinando la no concurrencia a las aulas con actividades de visibilización coordinadas por la comunidad universitaria.
Por último, el decano señaló que las universidades se mantienen expectantes a una resolución de la Corte Suprema de Justicia respecto a la medida cautelar por la Ley de Financiamiento, mientras el Gobierno nacional intenta poner sobre la mesa propuestas alternativas que, según sus palabras, «se alejan mucho» de lo que el Congreso dictaminó originalmente. (Informe Litoral)


















































