El panorama se complicó de manera inesperada para Boca Juniors en su objetivo de avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores. Este martes se confirmó que el mediocampista Santiago Ascacíbar recibió una sanción de dos partidos de suspensión por parte de la Conmebol, tras la tarjeta roja directa que vio en el encuentro frente a Barcelona de Ecuador.
La resolución de la entidad madre del fútbol sudamericano representa un serio dolor de cabeza para el cuerpo técnico comandado por Claudio Úbeda. El futbolista no podrá ser de la partida en el trascendental choque de esta noche ante Cruzeiro de Brasil, como así tampoco en el cierre de la zona la próxima semana frente a Universidad Católica de Chile, perdiéndose de esta manera el tramo definitivo del Grupo D. Cabe recordar que el «Rusito» fue expulsado en Guayaquil tras propinarle una infracción a Milton Céliz mientras el rival se encontraba en el suelo, en un partido que terminó con derrota xeneize por 1-0.

Además del perjuicio estrictamente deportivo, el fallo del tribunal de disciplina incluyó una multa económica de 3.000 dólares para el jugador. Dicho importe, según explicaron desde el organismo regulador, será debitado de forma automática de los ingresos que la institución de La Ribera debe percibir por los derechos de televisación y patrocinio de la competencia actual.
Ante la obligada ausencia del volante central, el entrenador debió meter mano en la estructura del mediocampo para afrontar el duelo copero de esta jornada. El jugador elegido para ocupar la posición vacante en la formación titular es Tomás Belmonte, quien compartirá el eje medio junto a Leandro Paredes, Milton Delgado y Tomás Aranda, buscando asegurar los tres puntos clave en una noche donde Boca se juega gran parte de su futuro internacional.
















































