La fecha fue instituida oficialmente en 1935 por el Consejo Nacional de Educación con el objetivo de promover el valor histórico de este distintivo celeste y blanco, utilizado por millones de argentinos en fechas patrias.
La escarapela fue creada en 1812 a pedido de Manuel Belgrano, quien solicitó al Primer Triunvirato la aprobación de un símbolo que permitiera distinguir a las tropas de las Provincias Unidas del Río de la Plata de sus enemigos, además de unificar los colores del Ejército y reforzar el sentimiento de unidad nacional.
Tradicionalmente, se utiliza del lado izquierdo del pecho durante la Semana de Mayo, del 18 al 25, así como también en otras fechas patrias como el Día de la Bandera, el 20 de junio, y el Día de la Independencia, el 9 de julio.
Más allá de su pequeño tamaño, la escarapela representa una parte fundamental de la historia argentina y sigue siendo uno de los símbolos más presentes en actos escolares, celebraciones oficiales y jornadas conmemorativas.














































