Una preocupante ola de amenazas de tiroteos ha puesto en vilo a la comunidad educativa de Entre Ríos. En las últimas horas, diversas escuelas de gestión pública y privada se vieron obligadas a activar protocolos especiales frente a la aparición de pintadas intimidatorias en sus baños. Si bien las autoridades apuntan a que se trata de un irresponsable «reto viral», la decisión unánime ha sido no subestimar la situación, reforzando la presencia policial permanente en las inmediaciones de los colegios.
En Paraná, uno de los casos que encendió las alarmas fue el de la Escuela Plaza Mayor, donde se dispuso un ingreso escalonado para el nivel secundario y la suspensión del transporte. En la misma ciudad, el Instituto “Dr. Enrique Carbó” – Obra de Don Bosco denunció el hallazgo de un mensaje que rezaba “Tiroteo 17/04”, mientras que el Instituto “Cristo Redentor” dio intervención a la Justicia tras encontrar la frase “Tiroteo nadie se salva” en un baño de mujeres. Ambas instituciones mantuvieron las clases, pero dejaron la asistencia a criterio de las familias y garantizaron custodia policial en los ingresos.
El panorama se extiende a otras localidades de la provincia. En Gualeguaychú, el Colegio La Salle emitió un comunicado informando estrategias de protección coordinadas con la policía local y sugirió que los alumnos concurran acompañados por adultos responsables. Situaciones similares se reportaron en el Colegio Nacional de Villaguay y la Escuela Secundaria Comercio 2 “Miguel de Güemes” de Concordia, donde los equipos directivos emitieron reportes oficiales para llevar tranquilidad a los hogares.
Desde la Departamental de Policía de Paraná confirmaron que las denuncias ya están en manos de los fiscales de Litigio y de Menores. La fuerza de seguridad garantizó personal de custodia en los horarios críticos de todos los establecimientos afectados para disuadir cualquier eventualidad.
Esta celeridad en la respuesta institucional no es casual. El escenario se produce a menos de un mes de la tragedia en San Cristóbal, Santa Fe, donde un alumno mató a un compañero dentro de una escuela. Este antecedente obliga a las autoridades provinciales a extremar las precauciones y tomar cada mensaje con la máxima seriedad, evitando considerar estas amenazas como simples «bromas» de mal gusto.(Ahora)





















































