La tranquilidad del exclusivo Barrio Parque en Buenos Aires se vio alterada por un robo en la casa de la reconocida modelo y conductora Pampita Ardohain. El asalto, que ocurrió mientras ella se encontraba fuera del país, la obligó a regresar de emergencia y a enfrentar a los medios con gran angustia. Aunque los delincuentes se llevaron dinero y objetos de valor, la modelo destacó que su mayor dolor es la pérdida de recuerdos personales irrecuperables.
El robo, un golpe personal y familiar
Visiblemente conmovida, Pampita habló con la prensa y expresó su tristeza por la pérdida de «videos y fotos que tienen un valor incalculable para mí». La modelo confesó que, si bien el asalto fue un shock, su principal preocupación es la pérdida de archivos y recuerdos de sus hijos, especialmente los de su hija Blanca, fallecida en 2012. Estos recuerdos se encontraban en celulares que los ladrones sustrajeron de una caja fuerte.
“Agradecerle a Dios que no estábamos nosotros ni nadie de la gente que trabaja conmigo”, dijo Pampita, aliviada de que no hubiera víctimas. A su vez, evitó dar detalles del hecho debido al «secreto de sumario» en la investigación.
El asalto fue notificado por el periodista Rodrigo Porto en Radio Rivadavia, quien indicó que los delincuentes actuaron con un alto nivel de precisión, sabiendo que la casa estaba vacía. La noticia ha encendido las alarmas en el barrio, y las autoridades han reforzado la seguridad en la zona.
Inseguridad y una posible mudanza
La preocupación por la seguridad en su hogar llevó a Pampita a manifestar su malestar con los medios de comunicación, a quienes les pidió en varias ocasiones no mostrar la fachada de su casa. “Es peligroso”, advirtió la modelo, y dejó entrever la posibilidad de mudarse, aunque reconoció que es una decisión que tomará con calma.
Por el momento, la investigación continúa y las alarmas de seguridad están más activas que nunca en el vecindario. Para Pampita, el robo representa no solo una pérdida material, sino un doloroso recordatorio de que, incluso en los barrios más exclusivos, la seguridad y la privacidad son tesoros cada vez más difíciles de proteger.(Infobae)











































