La tasa de mortalidad infantil creció en Entre Ríos del 9,2 al 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos, y está a nada de ubicarse otra vez en torno a los dos dígitos.

La tasa de mortalidad infantil es un índice sensible en la política sanitaria de todos los gobiernos. Aquí en Entre Ríos la tasa de mortalidad infantil, con altibajos, había mostrado un descenso en los últimos años.
Cuando el exgobernador Sergio Urribarri empezó su gestión tenía una tasa del 11,8 por mil y, lentamente, la tasa se había ido retrayendo, hasta ubicarse en el 10,8 por mil en 2012. Pero en 2013 se había reducido hasta ubicarse por debajo de los dos dígitos: 9,2 por mil.
Pero en 2014, según los últimos datos oficiales, otra vez creció y se ubicó en el 9,9 por cada mil bebés nacidos vivos, y se espera que la tasa correspondiente a 2015 esté por encima del 10 por mil.
Quizá por eso la cuestión de la mortalidad infantil fue uno de los temas que abordó el gobernador Gustavo Bordet en su mensaje a la Legislatura, en la apertura de sesiones ordinarias, el lunes.
En su discurso, el Gobernador aseguró que, en materia sanitaria, al inicio de su gestión “se trabajó fuertemente para controlar una epidemia que existe en el noroeste de nuestro país que es el dengue. Estamos trabajando con todos nuestros equipos para mitigar los efectos de esta epidemia”.
Pero enseguida dijo que “con ese esfuerzo y dedicación les pediré a todos los funcionarios de Ministerio de Salud para trabajar en una batalla implacable contra la mortalidad infantil”.
“Se seguirá reduciendo el índice de mortalidad infantil en Entre Ríos porque eso es calidad de vida para los entrerrianos. Así lo haremos con las campañas de invierno para las enfermedades respiratorias, y se hará también con la atención en cada centro de salud para evitar que nuestras mamás embarazadas tengan fatalidades al momento del parto y así evitar que los chicos se nos mueran. Esto se hará trabajando en todo el territorio entrerriano –apuntó Bordet–. No queremos tener altos índices de mortalidad infantil y para ello hemos hecho un compromiso”.
En realidad, el aumento de la mortalidad infantil es, al igual que la abultada deuda de la provincia, otra herencia que Bordet recibe de Urribarri.
ESTADÍSTICA
Año Índice
2000 16,9 por mil
2001 14,9 por mil
2002 16,5 por mil
2003 17,2 por mil
2004 15,5 por mil
2005 13,2 por mil
2006 12,6 por mil
2007 11,9 por mil
2008 13,5 por mil
2009 11,8 por mil
2010 11,6 por mil
2011 11,0 por mil.
2012 10,8 por mil
2013 9,2 por mil
2014 9,9 por mil
En septiembre de 2012, y junto al entonces ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, Urribarri hizo un anuncio que, después se comprobó, fue falso: una reducción “histórica”, así dijo, de la mortalidad infantil.
Manzur dijo entonces que Entre Ríos registraba los índices de mortalidad infantil más baja de la historia con una reducción de 3,4 puntos entre 2008 (13,5 por mil) y 2011 (10,1 por mil).
“Decir que Entre Ríos está por debajo de la media nacional y animarse a este desafío enorme de firmar un plan para reducir aún más la mortalidad infantil, me llena de entusiasmo y orgullo. Esto es mirar al futuro”, dijo aquella vez el funcionario nacional.
Pero siete meses después de aquel triunfal anuncio, los propios registros del Estado dieron cuenta que el índice de mortalidad infantil del año 2011 en Entre Ríos no fue del 10,1 por mil, sino del 11,0 por mil. La diferencia no es menor: sobre el total de 22.216 nacimientos ocurridos ese año en la provincia, se registraron 245 muertes de bebés menores de un año.
Lejos de aquel descenso histórico, ahora lo que se ve que en los últimos años la mortalidad infantil creció. Aunque ya Urribarri no está al frente del Poder Ejecutivo para poder contrastar lo que dijo con lo que finalmente ocurrió. (Entre Ríos Ahora)











































