La localidad de Aranguren registró esta semana un nuevo avance en su esquema de gestión de residuos con la venta de materiales reciclables, principalmente cartón y plástico. La operación fue posible tras el proceso de clasificación que se realiza de forma permanente en la planta de tratamiento local, cuyo objetivo central es disminuir el volumen de basura domiciliaria que llega a disposición final, transformando los desechos en recursos con valor de mercado.

El funcionamiento de la planta requiere de una logística diaria de clasificación manual y mecánica, la cual se ve directamente afectada por la conducta de los ciudadanos al momento de desechar sus desperdicios. Los responsables del área técnica señalaron que la correcta separación en origen es el factor determinante para el éxito del programa, ya que permite rescatar papel, vidrio, aluminio y madera de manera limpia, evitando que se pierdan por contaminación.

Desde el sector operativo de la planta explicaron que el mayor desafío actual es lograr que los vecinos diferencien estrictamente los restos orgánicos y los residuos sanitarios del material recuperable. Mientras que los primeros pueden ser compostados, los segundos —como pañales y papeles húmedos— deben ser descartados definitivamente. La presencia de estos elementos en las bolsas destinadas al reciclaje entorpece las tareas de los operarios y pone en riesgo la calidad de los materiales que luego la localidad intenta comercializar para sostener el sistema.(Informe Litoral)

















































