Luego de estar cara a cara con Mauro Icardi en los tribunales de Milán, Wanda Nara sigue con su periplo europeo y ya está en Roma. La empresaria guardó en la cochera el ya célebre Lamborghini ploteado en rosa chicle y se embarcó a la Ciudad Eterna en un viaje un poco menos glamoroso, pero en el que dejó su inconfundible sello.
La empresaria se encuentra en la capital italiana para cumplir unos compromisos en la RAI, el gigante televisivo del país. Wanda será parte de la programación especial de Ballando con la Stelle, el certamen similar al Bailando que importó Marcelo Tinelli y que la tuvo como campeona en 2023. Para ello, armó un pequeño carryon, cambió el conjunto de saco y pantalón oversize por su tradicional look deportivo y se tomó un tren para unir las dos ciudades.

“Buongiorno, Roma”, escribió desde uno de los andenes con el emoji de un plato de pasta, cita gastronómica obligada de la región. Portaba valija y bolso Louis Vuitton, mochila Gucci y café en vaso descargable, una postal cien por ciento Wanda Nara, acá, allá y en todas partes.
Al rato, la empresaria se mostró ingresando en los estudios de la RAI para seguir escribiendo su capítulo en el mundo del espectáculo en un país que siente como propio. Allí también libra la batalla de divorcio con Icardi, su marido durante diez años y madre de sus hijas, un escándalo que parece no tener fin.
Del negro y azul al rosa chicle: la historia del Lamborghini
Wanda Nara lo hizo de nuevo y sorprendió a todos al llegar a la audiencia de divorcio en Milán a bordo de un Lamborghini Huracán Spyder rosa, un vehículo que en el pasado compartía con su aún esposo, Mauro Icardi. Este gesto no solo capturó la atención de los presentes, sino que también se viralizó rápidamente en las redes sociales.












































