SpaceX lanzó este jueves el séptimo vuelo de prueba de la nave espacial, que sufrió un desperfecto poco después de su lanzamiento. El cohete despegó de la base de la compañía, cerca de Brownsville en Texas.
A pesar de que el propulsor Super Heavy del cohete regresó con éxito al sitio de lanzamiento y logró una repetición del método de captura “con palillos”, la nave perdió comunicación con la Tierra a pocos segundos de su despegue.
La cuenta oficial de SpaceX confirmó en sus redes sociales que el cohete “sufrió un desmontaje rápido no programado” durante su fase de ascenso. “Los equipos continuarán revisando los datos del vuelo de prueba de hoy para comprender mejor la causa raíz”, señalaron.
El séptimo vuelo de prueba incluyó una nave de nueva generación con varias mejoras y además, tenía como objetivo intentar la primera prueba de despliegue de carga útil del Starship, realizar múltiples experimentos de reingreso orientados a la captura y reutilización de la nave, y lanzar y recuperar el propulsor Super Heavy.
Tras la desintegración de la nave, el único objetivo alcanzado fue el lanzamiento y la captura en tierra del propulsor Super Heavy.
Esta fue la perspectiva de la explosión desde Hato Del Yaque, Santiago.
SpaceX la compañía de Elon Musk responsable de la nave que explotó, declaró que el STARSHIP sufrió un desensamble del cual aprenderán bastante para mejorar en proximas ocasiones 👍 pic.twitter.com/zsOSx8XFD1
— Yordy 🇩🇴 (@YordyHJ) January 16, 2025




















































