El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) encabezó una serie de jornadas técnicas en las ciudades de Paraná y Victoria, provincia de Entre Ríos, con el objetivo de unificar criterios operativos ante la puesta en marcha del nuevo Plan Nacional de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky. Los encuentros estuvieron dirigidos a agentes del organismo, veterinarios acreditados y productores locales.
Las actividades se enfocaron en la implementación de la Resolución N° 810/25, una normativa que actualiza el programa sanitario vigente desde 2009 para adaptarlo a los estándares internacionales. Durante las jornadas, coordinadas por el Programa Nacional de Sanidad Porcina, se debatieron herramientas de gestión y se diseñaron esquemas de trabajo conjunto entre el sector público y el privado.
La nueva legislación introduce modificaciones clave, como exigencias de monitoreo serológico adaptadas a la escala de cada producción y una nueva clasificación para los establecimientos, que ahora se dividirán en «libres», «bajo vigilancia» e «Invernadores Porcinos con Protección a Aujeszky» (IPPA).
Respecto a los IPPA (engordadores de múltiples orígenes), se especificó que podrán recibir animales de cualquier categoría y estatus sanitario, siempre y cuando sean vacunados dentro de los 14 días posteriores a su ingreso al predio.
Finalmente, los técnicos del SENASA explicaron la importancia del uso de vacunas gE negativas, una herramienta fundamental que permite diferenciar a los animales infectados de forma natural de aquellos que fueron vacunados. Tanto la aplicación de las dosis como los muestreos serológicos obligatorios deberán ser ejecutados exclusivamente por veterinarios acreditados en sanidad y bienestar porcino.

















































