La economía argentina comienza a dar señales de un alivio en la dinámica de precios. De acuerdo con los relevamientos de distintas consultoras privadas previos al dato oficial del INDEC, la inflación de abril habría mostrado una marcada desaceleración respecto a marzo, situándose en un rango de entre el 2,4% y el 2,5%. Este escenario, de confirmarse, representaría la segunda baja consecutiva del indicador y empujaría la inflación interanual hacia el 32%, un escalón por debajo del 32,6% registrado anteriormente.
El fenómeno de este mes responde principalmente a la pérdida de intensidad en rubros que habían sido críticos durante marzo. El sector de educación, que suele mostrar picos por el inicio del ciclo lectivo, pasó de incrementos de dos dígitos a una suba cercana al 5%. En la misma línea, el rubro de alimentos y bebidas —el de mayor peso en la canasta básica— registró un comportamiento mucho más moderado. Según diversos analistas, la suba en este sector fue de apenas el 1%, destacándose la estabilidad en las carnes y las bajas estacionales en frutas y verduras, lo que permitió compensar otros aumentos.
Sin embargo, el proceso de desinflación encuentra todavía algunas resistencias importantes en los precios regulados y el transporte. Este último se mantuvo por encima del promedio general debido al impacto de los combustibles y la fluctuación internacional del petróleo, con subas que en algunos casos superaron el 7%. A esto se sumó el incremento en la indumentaria, presionado por el cambio de temporada estacional, lo que evitó que el índice general perforara el piso del 2% de manera más abrupta.
Hacia adelante, el mercado observa con cautela la evolución de la inflación núcleo, que excluye los componentes más volátiles. Si bien este indicador descendió del 3,2% al 2%, las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado sugieren que la inflación mensual se mantendrá en niveles similares al menos hasta julio. El gran desafío para los próximos meses será sostener la estabilidad cambiaria, factor que los especialistas consideran clave para que el índice de precios pueda finalmente comenzar con el dígito uno en el corto plazo.























































