De esta manera se reducen los vencimientos del primer trimestre de $ 4,3 billones a $1,4 billones reduciendo significativamente la exigencia. El tercer canje de deuda impulsado por la gestión de Sergio Massa estuvo en el orden de adhesión del 70% y los nuevos títulos diversifican su vencimiento entre abril de 2023 y febrero de 2024.
Desde la secretaría de Finanzas, a cargo de Eduardo Setti, informaron que en la operación de conversión se recibieron un total de 1.079 ofertas que representaron un total de VNO 1,6 billones.
El Tesoro ofreció 3 opciones de conversión de títulos con distintos reaseguros por inflación y tipo de cambio y distinta diversificación de vencimientos.
La primera canasta incluyó un 25% de la LEDE a abril, 35% de la LEDE a mayo y 40% de una nueva LEDE a junio. La segunda estuvo compuesta por 35% Dual a julio, 35% de Dual a septiembre y 30% de Dual a febrero 2024.
Mientras que la tercera y última propuesta a posterior fueron LECER (ajustables por CER) con vencimiento a junio 2023.
El Tesoro Nacional debía afrontar vencimientos por $ 1,1 billones en enero, $ 1,2 billones en febrero y $ 2 billones en el mes de marzo. Luego de esta operación de conversión, logró reducir los vencimientos proyectados a $ 0,39 billones, $ 0,42 billones y $ 0,6 billones respectivamente.
Desde el Palacio de Hacienda se destacó la participación de bancos privados entre los que lideraron Banco Santander y Banco Galicia y, en menor medida, Nuevo Banco de Santa Fe, Banco San Juan y Banco Macro.
Según estimaciones previas en el mercado suponían que los organismos del Estado tienen un 45% de las tenencias de los bonos que vencen y que, por ello, ese sería el piso del canje, por lo que se esperaba que hubiera una participación de privados de entre el 15% y el 20%. Por lo que la participación informada por el ministerio de Economía de alrededor del 70% se encontraría validando ese guarismo, y concluyendo la operación como exitosa.











































