La disponibilidad de Marcelo Gallardo en el mercado de pases generó un sismo en el fútbol sudamericano tras confirmarse su salida de River Plate en las primeras jornadas del actual torneo. El entrenador, que se encuentra en libertad de acción después de no poder revertir la irregularidad futbolística del conjunto millonario, se transformó de inmediato en el objeto de deseo de varias instituciones de renombre en el continente, especialmente en el Brasileirao. Sin embargo, la brecha entre el prestigio deportivo del «Muñeco» y las realidades financieras de los clubes ha puesto un freno inesperado a su próximo paso profesional.

A pesar de que su nombre encabezó la lista de candidatos para suceder a Hernán Crespo en un gigante de la ciudad de San Pablo, las gestiones no llegaron a concretarse por motivos estrictamente presupuestarios. Según trascendió desde medios especializados de Brasil, la directiva del club paulista evaluó seriamente el fichaje del argentino, pero determinó que el costo de su contrato excedía holgadamente los límites permitidos por la institución para esta temporada. La ingeniería económica necesaria para costear el cuerpo técnico de Gallardo resultó inviable, incluso para un equipo que actualmente lidera la tabla de posiciones en su país.
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Ante la imposibilidad de avanzar con el ex DT de River, el club interesado decidió cerrar rápidamente un acuerdo con Roger Machado, quien asumirá el mando para afrontar la Copa Sudamericana y el exigente calendario local. Mientras tanto, el futuro de Gallardo permanece bajo un manto de incertidumbre; su figura sigue siendo la más cotizada de la región, pero las exigencias económicas parecen ser, por ahora, el principal obstáculo para que el estratega vuelva a calzarse el buzo de DT en el corto plazo.



















































