Este 2 de abril, la República Argentina conmemora una de las fechas más significativas de su calendario cívico: el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La jornada de reflexión rinde tributo a los 649 argentinos que perdieron la vida en el archipiélago y a los más de 23.000 excombatientes que participaron en la contienda. El homenaje recuerda el desembarco de las Fuerzas Armadas en 1982, conocido como Operación Rosario, que marcó el inicio de un enfrentamiento armado contra el Reino Unido por la recuperación de los territorios ocupados desde 1833.

El conflicto bélico se extendió durante 73 días bajo condiciones climáticas y logísticas extremas, finalizando el 14 de junio de 1982. Más allá del desenlace militar, la guerra dejó una huella profunda en la identidad nacional y aceleró el fin de la última dictadura, abriendo camino a la restauración democrática en el país. Desde el año 2000, por la Ley 25.370, esta fecha se estableció como un feriado nacional inamovible, consolidando un espacio anual para que las nuevas generaciones comprendan la magnitud del sacrificio realizado por los soldados en el Atlántico Sur.

En este 2026, los actos oficiales y las vigilias en diversos puntos del país refuerzan el lema de que la causa Malvinas permanece en el corazón de los argentinos. La fecha no solo busca honrar el pasado, sino también mantener vigente el reclamo de soberanía por la vía diplomática y valorar el testimonio de los sobrevivientes. Al cumplirse un nuevo aniversario, la sociedad argentina reafirma que la memoria de los caídos es un pilar fundamental de la historia contemporánea y un compromiso permanente de toda la Nación.




















































