La recuperación de Esteban Bogado continúa asombrando a la comunidad médica del Hospital San Roque de Paraná tras el trágico incidente que casi le cuesta la vida. Luego de haber superado la etapa más crítica en cuidados intensivos, su familia confirmó que el niño mostró resultados favorables en una ecografía de páncreas realizada para descartar daños internos graves. No obstante, el proceso de curación física requiere ahora una etapa reconstructiva, por lo que los profesionales médicos programaron para la jornada de este martes una intervención quirúrgica con el fin de realizar injertos de piel en su pierna, zona que resultó severamente afectada por el contacto con la electricidad.
El caso mantiene en vilo a la capital entrerriana debido al trasfondo judicial que rodea el hecho. La investigación determinó que la descarga no fue accidental, sino consecuencia de una malla sima conectada intencionalmente a la red eléctrica en una vivienda de calle Lamadrid. Por este motivo, la fiscalía procedió a la imputación del sacerdote César Smith por el delito de intento de homicidio, al considerar que la instalación representaba un peligro mortal para terceros. Mientras tanto, el entorno de Esteban aguarda nuevos reportes de laboratorio para terminar de estabilizar sus valores clínicos y avanzar hacia el alta definitiva.
La supervivencia del menor es calificada como un «milagro» por sus allegados, quienes recordaron que el niño llegó a estar sin signos vitales tras el impacto. La rápida reacción de un vecino que realizó maniobras de RCP y el posterior trabajo de los profesionales de salud fueron determinantes para su estabilización inicial. Hoy, con la mejoría general confirmada, el foco está puesto en el éxito de la cirugía de este martes para completar su recuperación física, mientras la ciudad sigue de cerca el avance de una causa judicial que conmociona a toda la provincia por la naturaleza del dispositivo que provocó el incidente. (Con información de Ahora)






















































