Conocido el Índice de Precios al Consumidor de enero, la Asociación Bancaria y las cámaras empresarias del sector actualizaron los salarios básicos, manteniendo la modalidad de incrementar los ingresos de la actividad en línea con la marcha de la inflación. Ambas partes pactaron continuar con esta metodología hasta marzo, fecha en la que volverán a reunirse para analizar la continuidad de la paritaria. Según la organización gremial, esta negociación permite sostener el poder adquisitivo más allá de las variables económicas, tomando como referencia la mejora anual del 31,5 por ciento conseguida en 2025.
Tras el ajuste por la inflación del 2,9% correspondiente a enero, el salario inicial de un bancario quedó fijado en $2.125.068,01. Este monto se extiende a todas las remuneraciones brutas, normales, habituales y totales, incluyendo adicionales convencionales como títulos, antigüedad o presentismo. Asimismo, se actualizó el bono correspondiente al Día del Bancario, que se cobra en noviembre, el cual quedó en $1.894.425,01 y también variará al ritmo del IPC de cada mes. Desde el gremio subrayaron que la actualización automática permite despejar conflictos por reclamos salariales, aplicándose las subas casi de forma automática sin esperar la homologación oficial.
Por otra parte, el secretario general del gremio y diputado nacional, Sergio Palazzo, cuestionó duramente la reciente aprobación del proyecto de reforma laboral en el Senado. Palazzo afirmó que la iniciativa quita derechos, anula la negociación colectiva y debilita a las organizaciones gremiales, advirtiendo que retrotrae la situación de los trabajadores a principios del siglo pasado. Además, criticó la creación del Fondo de Ayuda Laboral y alertó sobre el impacto negativo de las políticas oficiales sobre el empleo, señalando que más de 400 personas pierden su empleo por día en el país.



















































