Historia de la Planta de Alimentos Balanceados VIPROMIN
La planta industrial elaboradora de alimentos balanceados VIPROMIN tiene sus orígenes en la década de 1960, impulsada por Molinos Harineros de Ramírez S.A.I.C., con la construcción de un galpón de 1.000 m² en la intersección de Libertador y Moreno, sobre un terreno que originalmente era una laguna y debió ser rellenado.
Desde sus inicios, la planta incorporó tecnología relevante para la época, con una línea de elaboración Giuliani y una prensa de peleteado Buhler, posicionándose entre las pocas plantas especializadas en nutrición animal de la región.
En 1973, tras la caída de la sociedad propietaria, Cooperativa Agrícola Unión Regional Limitada (CAUR) adquirió el complejo industrial —molino harinero, fábrica de balanceados y planta de polenta— y lo puso en funcionamiento a partir de 1974. Con el tiempo, se reorganizó la producción, diferenciando claramente las áreas de elaboración y depósito.
Inicialmente estuvo orientada a alimentos para aves, la planta evolucionó hacia la producción de alimentos para ganado bovino de leche a partir de fines de los años 80. La marca VIPROMIN, registrada desde sus orígenes, se mantiene vigente como símbolo de continuidad y desarrollo.
El esquema original se basaba en un sistema de pre-molienda con formulación manual, donde la selección y dosificación de materias primas dependía del operario.
Este modelo generaba una alta dependencia del factor humano, con limitaciones en control, estandarización y repetitividad, impactando en la consistencia del producto.
Si bien permitió sostener la producción durante años, presentaba restricciones frente a las actuales exigencias de calidad, trazabilidad y eficiencia.
Transformación del proceso productivo
A partir de este diagnóstico, la cooperativa impulsó una reorganización integral del proceso, orientada a mejorar la eficiencia y la calidad del producto.
Hoy, la planta opera con una unidad de selección de materias primas gestionada mediante sistema SCADA, permitiendo estandarizar el proceso desde su origen.
En este proceso de modernización, se incorporó equipamiento de la firma Giuliani, manteniendo continuidad con la tecnología histórica de la planta y reforzando la confianza en sistemas de calidad probada.
Las materias primas son procesadas en la unidad de molienda —manteniendo el molino original en operación— y luego integradas con micronutrientes mediante sistemas automatizados. El mezclado también se realiza bajo condiciones controladas, reduciendo variabilidad y mejorando la uniformidad.
La peleteadora existente continúa operando con alto nivel de confiabilidad, cumpliendo un rol clave dentro del proceso.
Este nuevo esquema reduce la intervención manual, mejora el control y posiciona a la planta en un nivel operativo más eficiente y consistente.
Inversiones edilicias y proyección
En paralelo, se avanzó en la modernización de los depósitos mediante la incorporación de sistemas de almacenamiento por racks, optimizando el uso del espacio y el control de la mercadería.
También se remodeló el galpón de despacho, mejorando la funcionalidad y los tiempos operativos, y se modernizó la oficina de atención al público, brindando un espacio más ágil y acorde a las necesidades actuales.
Próximas etapas de inversión
Para el presente año, la cooperativa proyecta nuevas inversiones orientadas a consolidar este proceso de mejora.
Se destaca la renovación de la unidad de molienda, que incorporará un sistema de aspiración de polvos, clave para mejorar las condiciones de trabajo y avanzar en procesos más limpios y controlados.
Asimismo, se prevé la incorporación de un sistema de inyección de aceite, orientado a mejorar la calidad nutricional del alimento, especialmente en producción porcina.
En paralelo, se evalúa la automatización del sistema de embolsado, con el objetivo de optimizar la etapa final del proceso.
Estas acciones consolidan el rol estratégico de la planta dentro del esquema productivo de CAUR Cooperativa Agropecuaria, acompañando el desarrollo de sus distintas unidades y fortaleciendo el vínculo con asociados y clientes. En línea con su historia, la cooperativa reafirma su compromiso de brindar soluciones eficientes, con productos de calidad y costos competitivos, adaptados a las necesidades del productor.













































