El dirigente agropecuario y referente interno del espacio Renovación con Unidad planteó entre las principales causas las retenciones que aún pesan sobre el cereal y los costos que se encarecieron en los últimos meses, acortando el margen a mínimos insostenibles.
«A semanas de comenzar la siembra de trigo, se necesita un cambio de expectativas», apuntó Pereda, al tiempo que encuadró la compleja situación en «las retenciones que agobian -y sobre las que no hay esquema de reducción a la vista-, el incremento del costo del flete entre un 25 y un 30 por ciento, el aumento de los costos de las labores, y la suba del 50 por ciento aproximadamente en los fertilizantes».













































