Las recientes condiciones climáticas han afectado seriamente la seguridad en los márgenes de las carreteras regionales, convirtiendo las banquinas en trampas de barro para el transporte pesado. Según supo Informe Litoral, esta situación se volvió crítica durante la última jornada, cuando varios camioneros intentaron detenerse a la vera de las rutas y quedaron inmovilizados por la falta de firmeza del terreno. El estado de los suelos impidió cualquier maniobra de salida autónoma, generando una emergencia que requirió la movilización de múltiples recursos de asistencia para evitar bloqueos mayores en la circulación.
La respuesta oficial estuvo a cargo de efectivos policiales que se encontraban desplegados en operativos de control, quienes debieron acudir rápidamente a tres puntos clave del entramado vial. Las intervenciones se concentraron en la Ruta Nacional 131, en jurisdicción de Libertador San Martín; en la Ruta Nacional 12, a la altura de General Ramírez; y en la Ruta Provincial 11, dentro de la zona de Las Cuevas. En todos los sitios, los uniformados procedieron a señalizar el área y establecer un sistema de tránsito asistido, priorizando la seguridad vial mientras se coordinaban las complejas tareas de remoción de los vehículos de gran porte.
Para lograr retirar los camiones empantanados, fue necesario el uso de maquinaria pesada aportada por los Bomberos Voluntarios y las municipalidades locales, sumado al gesto desinteresado de ciudadanos particulares que se acercaron con sus propios medios para ayudar. Gracias al esfuerzo solidario y coordinado de todas las partes, los transportistas pudieron continuar su camino, aunque las autoridades reiteran la importancia de no utilizar los sectores de préstamo de las rutas hasta que mejoren las condiciones del suelo.



















































