En una entrevista concedida al programa de Gonzalo Schmidt, Sergio Dalcol, titular de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos –FARER-, brindó detalles sobre la audiencia mantenida con el gobernador de Entre Ríos. Si bien destacó el «buen diálogo» y la cercanía con el Ejecutivo provincial, no ocultó la preocupación de los productores frente a cambios regulatorios y estructurales que afectan la rentabilidad y la seguridad jurídica del campo.
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Alerta sanitaria: el riesgo de «debilitar el sistema»
Uno de los puntos más críticos tratados fue el cambio en el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa impulsado por el Gobierno Nacional. Dalcol expresó su firme rechazo a la posibilidad de que cada productor contrate a su propio veterinario de forma privada, rompiendo el esquema solidario actual.
«Entendemos que esto puede llegar a debilitar el sistema actual», advirtió Dalcol. El dirigente explicó que el éxito de la sanidad argentina —que permite el acceso a mercados exigentes como la Unión Europea y Japón— se basa en la trazabilidad y la simultaneidad de la vacunación. Para FARER, la privatización del servicio encarecería los costos para los pequeños productores y pondría en riesgo el estatus sanitario nacional.
Incertidumbre jurídica y ordenamiento territorial
Otro eje central fue el pedido de una nueva Ley de Ordenamiento Territorial. Dalcol señaló que los productores entrerrianos hoy producen con una «espada de Damocles sobre su cabeza» debido a la judicialización de las aplicaciones de fitosanitarios.
El dirigente reclamó que el Poder Judicial participe activamente en la elaboración de normas técnicas para evitar fallos «salomónicos» que carecen de sustento científico. «Debemos tener la sapiencia para aprender a producir cuidando los recursos naturales, pero sin dejar de aprovechar las oportunidades naturales que tenemos», afirmó, subrayando la necesidad de reglas claras para los loteos cercanos a zonas productivas.
Caminos y presión impositiva
Como es habitual en el reclamo agropecuario, el estado de los caminos rurales ocupó un lugar destacado en la mesa con Frigerio. Dalcol calificó el tema como de «altísima preocupación para todos». Asimismo, se abordaron cuestiones impositivas puntuales que afectan la competitividad del sector en la provincia.
Un mensaje de sostenibilidad
Finalmente, Dalcol dejó una reflexión sobre el rol del productor como custodio de la tierra: «No somos propietarios de la tierra, sino simplemente administradores de un bien que van a tener el día de mañana nuestros hijos y nietos». Bajo esta premisa, instó a seguir construyendo un «camino de realidades» mediante el consenso entre el sector productivo, el legislativo y el judicial. (Informe Litoral)



















































