La incertidumbre sobre la liquidación de los salarios de abril de 2026 en el sector mercantil ha encontrado una respuesta técnica en el propio texto del acuerdo paritario. Ante la falta de homologación oficial por parte de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el convenio activa un mecanismo preventivo estipulado en su artículo 14. Este apartado obliga a los empleadores a liquidar los incrementos acordados incluso si el Gobierno aún no ha formalizado su validación, bajo la denominación específica de “Pago anticipado a cuenta del Acuerdo Colectivo Abril 2026”. De esta manera, el esquema de actualización salarial no se interrumpe y los trabajadores percibirán los montos correspondientes en los plazos legales vigentes.
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El cronograma de aumentos establece un incremento escalonado del 5% que se distribuirá en tres tramos: un 2% para el mes de abril, seguido de un 1,5% en mayo y un 1,5% final en junio. Junto con estos porcentajes, las empresas deben abonar una suma fija no remunerativa de $20.000 mensuales durante el mismo trimestre. Estos montos, sumados a otras cifras no remunerativas previas, alcanzan un total de $120.000 que recién se incorporarán al salario básico en julio. Es fundamental destacar que, aunque estas sumas no generan aportes a la seguridad social en su totalidad, sí tienen impacto en el cálculo de ítems clave como la antigüedad, el presentismo y el sueldo anual complementario (aguinaldo).

Otro de los puntos centrales del acuerdo para este período es el fuerte incremento en el sostenimiento del sistema de salud sindical. Los empleadores deberán afrontar una contribución extraordinaria a OSECAC que sube de $8.500 a $28.000 mensuales por cada trabajador, con el fin de paliar el déficit del sector prestacional. Por último, el acuerdo blinda los incrementos al establecer que no podrán ser absorbidos por bonificaciones habituales ni aumentos previos, garantizando que la mejora llegue de forma efectiva al bolsillo del empleado. El convenio mantiene su vigencia general hasta 2031, pero establece una instancia de revisión salarial crítica para junio de 2026, donde las partes volverán a sentarse para evaluar la carrera de los sueldos frente a la inflación.




















































