A partir de este domingo 1° de febrero de 2026, el precio de los combustibles en Argentina sufrió un nuevo ajuste derivado de la aplicación parcial de los impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC). Aunque el impacto en el surtidor es de apenas el 1%, la medida marca el inicio de un cronograma de actualizaciones que el Ejecutivo planea completar en el corto plazo.
Nuevos valores en Paraná: Shell y Puma pican en punta
En la capital entrerriana, las estaciones de servicio de las banderas Shell y Puma ya reflejaron el incremento. En el caso de Shell, los precios en los surtidores de avenida Laurencena quedaron configurados de la siguiente manera:
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Nafta Súper: $1.788
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V-Power (Premium): $2.034
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Evolux Diesel: $1.844
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V-Power Diesel: $2.082
Por su parte, la estación Puma de calles Carbó y Alsina también actualizó su pizarra, destacándose la Nafta Súper en $1.706 y la Max Premium en $1.948. En contraste, la petrolera estatal YPF aún no ha registrado movimientos en sus precios locales, manteniendo su política de valores dinámicos adaptados a la demanda regional.
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La medida se formalizó mediante el Decreto 74/2026. A través de esta norma, el Gobierno decidió diferir gran parte de los aumentos acumulados durante 2024 y los primeros tres trimestres de 2025. El objetivo central es evitar un salto brusco en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), ya que el impuesto al combustible actúa como un multiplicador de costos logísticos en toda la economía.
Desde el Ejecutivo señalaron que, si bien la normativa de 2018 exige actualizaciones trimestrales automáticas atadas a la inflación, la acumulación de tramos no aplicados obligó a un esquema de desdoblamiento. «Se busca estimular el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible», indicaron fuentes oficiales en el texto del decreto.
El «supermartes» de marzo
El alivio actual para el bolsillo de los conductores podría ser temporal. Según lo dispuesto, el 1° de marzo de 2026 vence la última prórroga. De no mediar una nueva postergación, ese día se debería aplicar la totalidad del remanente impositivo pendiente de los últimos dos años, lo que implicaría un ajuste mucho más sensible en el precio final del litro de nafta y gasoil.




















































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