Según la información publicada por el SIBER, para este ciclo, la superficie estimada de soja de primera se aproxima a las 430.000 hectáreas, lo que representa una reducción del 33% (unas 216.200 hectáreas menos) en comparación con el ciclo anterior, cuando se implantaron 646.200 hectáreas.
Del archivo: Comenzó la cosecha de brassicaceas en Entre Ríos
Esta disminución en el área sembrada se explica principalmente por el aumento en la superficie destinada a otros cultivos, particularmente:
- Trigo: proyección de 700.000 hectáreas, con un incremento interanual del 11%.
- Maíz de primera: proyección de 430.000 hectáreas, con un incremento interanual del 33%.
El único cultivo que cedería superficie a la oleaginosa sería el sorgo, cuya intención de siembra se reduce un 46% respecto de la campaña previa.
















































