Desde hace unos años se prestó esta herramienta para que determinadas entidades hicieran negocios usurarios con los empleados y pasivos provinciales al permitirles usar el Código de descuentos para préstamos a elevados intereses. Estas entidades toman fondos a tasas razonables con la securitización de los cupones de Sidecreer, los que ponen en garantía, y esos fondos que toman son prestados a altas tasas a muchos usuarios de Sidecreer. Con un poco de apoyo o permitiéndole que acceda a algunas de las posibilidades que ofrece el mercado de capitales, a la Ansés, al Banco Nación, etc. se puede preservar a Sidecreer y reconciliarla con sus objetivos originarios, que eran defender a los trabajadores y jubilados provinciales y al comercio y producción auténticamente entrerrianos, no para entronizar a la usura.
Mientras se dice defender al Estado y a su actividad, en los pliegos se excluye expresamente a las entidades financieras estatales como el Banco Nación, Banco Ciudad, otros bancos de provincia, e incluso la propia ANSES, de la posibilidad de asociase con SIDECREER bajo la forma en que se quiere licitar o cualquier otra forma de asociación. Nuevamente la realidad contradice el relato.
La legislatura entrerriana debe intervenir: Mediante la pretendida licitación se prestaría o entregaría por 20 o 40 años lo que es el corazón del sistema y del negocio: el Código 412 de descuento de los haberes, a las apuradas, sin consultar la opinión de la Legislatura o realizar audiencias públicas en un tema que involucra por cuatro décadas a miles de entrerrianos y a la economía provincial. Asimismo, los pliegos obligan a poner a disposición de quien gane la licitación, la base de datos de SIDECREER, lo que seguramente usufrutuará la entidad financiera para acciones de marketing y ofrecimiento de nuevos productos y servicios.
Los pliegos se ponen a disposición con sólo nueve días hábiles de anticipación a la presentación de las ofertas en un contrato que pude durar 40 años.
El elemento central del negocio, el Código 412 fue concedido por ley a Sidecreer (Ley 9645) y hoy de espaldas a la Legislatura, se propone entregar o prestarlo a un privado por 20 años con posibilidad de 20 años más.
En el contrato de agente financiero con el grupo Eskenazi no se llegó a tanto.
























































