Las intensas lluvias registradas ayer en La Plata no detuvieron el 34° Encuentro Nacional de Mujeres, una convocatoria que reunió a miles de activistas con distintas consignas.
El documento con el que las organizadoras abrieron el encuentro hizo énfasis en la defensa del aborto legal y gratuito, al tanto que se manifestó en contra de los ajustes del Gobierno nacional.
“Sufrimos las políticas de ajuste, de hambre y de entrega del gobierno de (el presidente Mauricio) Macri, que ha llevado adelante un modelo económico antipopular sobre nuestras espaldas”.
El documento inaugural también rechazó las deficiencias en los sistemas de salud y educación de los estados provinciales. Y al municipio de La Plata acusó de precarizar a las empleadas de la Dirección de Políticas de Género.
Unidas
La mañana del sábado amaneció lluviosa en la plaza céntrica San Martín. Una multitud de carpas, algunas de ellas anegadas, y varios carteles resumían el espíritu del encuentro nacional.
Había consignas que protestaban contra la violencia machista y pedían por el cupo laboral trans. También expresaban apoyo a los pueblos originarios y a las disidencias.
El acto inaugural en el estadio Único de La Plata fue suspendido a causa de la lluvia. Las mujeres se fueron a sus hoteles, a las escuelas dispuestas para darles alojamiento, y también se repartieron en bares del centro.
Más tarde, comenzaron los talleres, que durarán hasta el lunes y sumarán 87 encuentros. Se calcula que es uno de los encuentros más multitudinarios de la historia.
En el documento de apertura, las organizadoras solicitaron el urgente cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) por considerarla una herramienta para defender a las infancias “contra los abusos y atropellos”. Rechazaron los abusos en la Iglesia y pidieron por una ley que dictara la emergencia por violencia.
Representantes de distintos puntos del país se congregaron en los diferentes talleres: artesanas de Jujuy, motoqueras, trabajadoras con los paraguas negros de ATE, por sólo citar algunas.
La lluvia fue tan intensa que cualquier sitio con techo fue un buen refugio para ellas. La marea humana se extendió por toda la ciudad, con sus pilotines de colores que se conseguían a 100 pesos. Y con bolsas de supermercado para cubrir los pies.
Sobresalían los pelos coloridos y las mochilas con pañuelos verdes, mientras se cantaba por las calles y se recitaban consignas.
Historia
Los Encuentros Nacionales de Mujeres que se realizan anualmente en Argentina desde 1986, reconocen su origen en la III Conferencia Mundial de Nairobi (Kenya-Africa) realizada en julio de 1985 a fin de examinar y evaluar los logros del Decenio de la Mujer, que había sido declarado en la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer, realizada en Mexico en 1975.
El Foro de ONGs de Nairobi congregó a 15.000 mujeres de casi todos los países del mundo. Participaron en el Foro de Nairobi un grupo de mujeres argentinas quienes a su regreso, decidieron autoconvocarse con el objetivo de comenzar a movilizarse en el país.
El Primer Encuentro Nacional de Mujeres se realizó en la ciudad de Buenos Aires en el mes de Mayo de 1986. La comisión organizadora estaba integrada por 43 mujeres de esa ciudad, provenientes de los más variados sectores políticos y sociales, partidos políticos, sindicatos, organizaciones, pero que integraban la comisión a título personal. Siguiendo con la original metodología implementada en el Foro de ONGs de Nairobi, propusieron un temario para los talleres, que podía ser ampliado con las propuestas de las participantes. El eje central del encuentro fue la situación actual de la mujer en Argentina y las estrategias para el cambio, analizado desde los distintos aspectos: Identidad, violencia, educación, medios de comunicación, participación política, sexualidad, trabajo, familia, tiempo libre, aislamiento y comunicación, utilización del cuerpo de la mujer. Participaron de este Encuentro 1000 mujeres de la mayoría de las provincias argentinas. Se presentaron videos y audiovisuales, paneles y trabajos de investigación. Se compartieron empanadas, vino y comidas, charlas en los pasillos y café.
Esta experiencia fue tan positiva que surgió la propuesta de seguir realizando anualmente los encuentros en otros lugares. Se eligió en el plenario final la sede del próximo, que se realizaría en la ciudad de Córdoba y se leyeron las conclusiones de los talleres, estas expresaron la diversidad y multiplicidad de experiencias, ideas y opiniones, las discrepancias y acuerdos, propios de un movimiento social.
El II Encuentro Nacional se realizó en mayo de 1987,en la ciudad de Córdoba. La organización estuvo a cargo de una comisión de esa ciudad, sentando ya un principio que habría de cumplirse en todos los encuentros posteriores: cada lugar elegido como sede debía autonomamente organizarlo. Participaron en el mismo, alrededor de 600 mujeres. Se agregaron algunos temas tales como: tercera edad, adolescencia y juventud, mujer joven.
La sede del III Encuentro fue Mendoza. Se realizó en el mes de junio de 1988, y contó con la presencia de 2000 mujeres de todo el país. Los talleres se organizaron en función de rama de actividad, tratando en el mismo todos los aspectos temáticos, es decir las amas de casa, las trabajadoras en relación de dependencia, las trabajadoras rurales, empleadas domésticas y cuentapropistas, las trabajadoras de la salud y el ámbito social, las trabajadoras de la educación y la cultura, las que trabajan en organismos gubernamentales y oficiales, organizaciones intermedias, organizaciones políticas y de derechos humanos, reflexionaron sobre trabajo, salud, educación, cultura, vivienda, derechos humanos, política, medio ambiente, entre otros. El resultado de este cambio no fue muy satisfactorio, demasiados temas no podían ser tratados en tan poco tiempo. El lugar para la diversión y el compartir se dió en una Peña, que así se instauró para todos los encuentros posteriores como actividad indispensable.
El IV Encuentro Nacional se realizó en Rosario en el mes de agosto de 1989. Pese a la crisis económica que en ese momento azotaba al país, y a que la participación en los mismos es autofinanciada por las mujeres, 3000 participantes colmaron todas las expectativas. Se contó con un subsidio del Consejo Mundial de Iglesias (Suiza) y de la Global Found of Women (USA) que nos permitieron dar becas de alojamiento y comida gratuita a 850 mujeres de los sectores más pobres de todo el país. Funcionó además y por primera vez una guardería para los niños que acompañaban a sus madres al encuentro, a fin que ellas tuvieran amplia libertad de participación. Funcionaron 23 talleres propuestos por la Comisión Organizadora y muchos libres. En ese encuentro salió una condena expresa al indulto a los militares, que fue recogida por todos los medios, y la formación de la Red de Feministas políticas, que luego llevaría adelante la lucha por la ley de cupos en los partidos políticos.
















































