La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmó que, a última hora del miércoles, se dio por finalizado el beneficio temporal de «retenciones cero» a las exportaciones del sector agropecuario. La medida, que estuvo vigente durante los últimos días, cesó luego de que el Gobierno alcanzara la meta establecida de U$S 7.000 millones en Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE).
De esta forma, a partir del jueves por la mañana, volvieron a aplicarse los derechos de exportación que regían anteriormente. Esto implica que la soja (principal generadora de divisas) regresa a una alícuota del 26%, mientras que el maíz y el trigo vuelven al 9,5%.
El fin del régimen especial generó fuerte malestar en el sector rural, que denunció no haber podido acceder a los beneficios de la medida. Según los productores, la ventana de «retenciones cero» fue aprovechada casi exclusivamente por las grandes empresas exportadoras, permitiéndoles liquidar divisas sin el gravamen y quedando ahora en una «condición ventajosa» para comprar granos a precios más bajos a los agricultores.
En este contexto, la consultora FyO difundió un ranking que muestra que las cinco primeras posiciones en DJVE durante la vigencia del beneficio fueron ocupadas por grandes multinacionales del sector. La soja (principalmente en forma de harina y poroto) y el trigo fueron los productos que lideraron el volumen de las declaraciones.
Pese a las críticas del ruralismo, referentes de las grandes agroexportadoras habían celebrado la medida durante el reciente Seminario Acsoja en Rosario. Empresarios de compañías como Aceitera General Deheza (AGD), COFCO, LDC y Molinos Agro destacaron el impacto positivo del régimen especial.
Alfonso Romero de COFCO, señaló que, en un entorno de precios bajos, «la competitividad es muy importante», y que esta medida «Todo suma para ser competitivos como país». Por su parte, Luis Fontán de AGD, consideró que la medida «marca una tendencia hacia donde se quiere ir, es algo positivo» y que fomenta la eficiencia estructural del sector.
La medida cumplió su objetivo fiscal inmediato, permitiendo al Gobierno recaudar divisas de manera urgente, pero a su vez evidenció una profunda brecha en la cadena de valor entre los grandes jugadores del comercio exterior y los productores primarios.(Infocampo)















































