La agricultura nacional se encamina hacia una expansión histórica gracias a la implementación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y la quita de impuestos a la importación. Según especialistas del INTA Manfredi, estas medidas impositivas, que incluyen la amortización acelerada y rebajas en la tarifa eléctrica, resultan fundamentales para extender el riego de las 2 millones de hectáreas actuales a un potencial de 6 millones de hectáreas. El nuevo esquema financiero busca eliminar los obstáculos económicos que históricamente frenaron la adopción de esta tecnología en los cultivos extensivos.

Los estudios técnicos de la entidad confirman que el riego permite triplicar los rendimientos en trigo y duplicar los de maíz, brindando una estabilidad clave ante la variabilidad del clima. Más allá de actuar como un auxilio frente a la sequía, la tecnología se posiciona como una herramienta de planificación para los próximos años. Actualmente, la reducción de costos en los equipos, que alcanza el 30%, ha reactivado el interés de los productores y ha generado un aumento en las ventas, consolidando al riego como el factor determinante para mejorar la eficiencia y la rentabilidad del sector agropecuario.











































