El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Argentina registró un aumento del 1,9% en julio, una cifra que coincide con el alza de la división de alimentos y bebidas no alcohólicas, según el reciente informe del INDEC.
El incremento del costo de los alimentos es un factor crítico, ya que impacta de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la población, que dedican una mayor parte de sus ingresos a la compra de la canasta básica. Este rubro ha acumulado un 18,1% de aumento en lo que va del año, superando el 17,3% de la inflación general del mismo período.
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A nivel regional, Cuyo, el Gran Buenos Aires y la región Pampeana mostraron las subas más altas en alimentos durante julio.
Los alimentos que más subieron y los que bajaron de precio
Entre los productos que más influyeron en la suba de precios, el informe del INDEC destaca:
- Lechuga: +15%
- Banana: +9,9%
- Pollo entero: +5,4%
- Papa: +5,1%
En contraste, el mismo informe reveló que algunos alimentos experimentaron una baja en sus precios durante julio, una tendencia que fue encabezada por la cebolla (-2,1%) y el tomate entero en conserva (-3%). Otros productos que mostraron una deflación, aunque más leve, fueron los huevos de gallina, la manteca y el yogur firme.
Indumentaria y calzado, con tendencia a la baja
A pesar del panorama general de inflación, hubo un rubro que se desmarcó con una deflación del 0,9%: las prendas de vestir y calzado. Esta tendencia fue aún más pronunciada en la región del Gran Buenos Aires, donde la caída de precios alcanzó el 1,6%.

























































