Los principales clanes dedicados al tráfico de drogas y lavado de activos en la provincia, los Latorre y los González, fueron desarticulados tras un gigantesco operativo policial federal. La Policía de Entre Ríos ejecutó un total de 46 órdenes de allanamientos y requisas, concentradas en Paraná y sus alrededores, y extendiéndose a Diamante y Nogoyá.

La investigación se había extendido por más de un año bajo la dirección de la Fiscalía Federal de Paraná, a cargo de Leandro Ardoy. Mediante una meticulosa recopilación de información, vigilancias, seguimientos y escuchas telefónicas, los investigadores lograron establecer las actividades de comercio de drogas e inversiones ilícitas que vinculaban a la familia Latorre, oriunda del barrio Consejo. Este clan había ganado una triste fama por la venta de estupefacientes y el uso de violencia armada.

El Juez Federal de Paraná, Leandro Ríos, fue quien autorizó las medidas, que movilizaron a unos 500 efectivos de la Dirección de Drogas Peligrosas y otras áreas policiales.
La pesquisa no solo se centró en la droga, sino también en las ganancias ilícitas: el clan Latorre había acumulado numerosas inversiones, incluyendo una mansión, casas y terrenos en Villa Urquiza, propiedades que también fueron allanadas.
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Los procedimientos también tuvieron como objetivo al clan González, alias “los Fierro”. Marcos González, actual líder de la banda y sucesor de su padre, vio allanado su drugstore en el barrio La Floresta, en un procedimiento que demandó un gran esfuerzo policial para superar las rejas reforzadas del ingreso.(Análisis)











































