En el 50° aniversario de la Escuela Privada N° 143, 25 de Mayo de la localidad de Isletas, no podían faltar las palabras de Diana Rosa Sosa. La docente fue parte de la institución desde sus inicios y allí continuó toda su labor y dedicación, hasta recibir el beneficio de la jubilación.
El mensaje de Diana Sosa:
«Cincuenta años han transcurrido desde aquella desapacible mañana de junio, en la que llegué a la Capilla San Lorenzo y fui recibida por ‘ese puñado de niños que anhelantes me esperaba’ como dice Landriscina en su ‘Maestra de campo’.
Hoy llegamos a las Bodas de Oro. El campo recorrido ha sido arduo, no es fácil levantar y mantener una escuela desde abajo, desde el primer ladrillo, sin ayuda oficial, a pulmón y coraje, con honestidad y unión, con labor comunitaria humilde y perseverante. No fue fácil pero fue posible.
Y fue posible gracias al aporte solidario de la comunidad que ayudó a las cooperadoras en cada avance, desde la donación del terreno hasta la compra de un libro.
Esta institución fue lograda entre todos. Llegar hasta acá fue una bendición de Dios. A él le doy infinitas gracias por haber iluminado mi vida. En esta profesión tan fructífera por la cual los conocí a todos ustedes queridos ex alumnos, hijos del corazón, que me brindaron siempre tanto respeto, tanto amor y alegría en cada reencuentro.
No pudimos fundirnos en un abrazo real ni festejar las Bodas de Oro, pero que llegue a ustedes todo el cariño en un abrazo virtual.
Los quiero mucho, mucho. La señorita Diana». (IN)
























































