El nuevo arzobispo de Paraná, Raúl Martín, compartió sus sentimientos y planes tras su inesperada designación. Martín, quien fue obispo de Santa Rosa durante 11 años y conoció al Papa Francisco personalmente, expresó su sorpresa por el nombramiento, que ocurrió pocos días después de la asunción del Papa León XIV.
En declaraciones a La Hora del 6 por Canal 6 ERTV, Martín destacó su experiencia previa como obispo durante 19 años, incluyendo ocho años como obispo auxiliar en Buenos Aires bajo el entonces Cardenal Bergoglio. Conoce a Juan Alberto Puiggari, el arzobispo saliente de Paraná, a través de conferencias episcopales y reuniones regionales.
Sobre sus expectativas para Paraná, Martín pidió paciencia y comprensión a la comunidad mientras se adapte a su nuevo rol. Subrayó la importancia de conocer a la gente y sus necesidades, y planea tener una «iglesia de puertas abiertas», siendo accesible a la comunidad y viajando extensamente por la diócesis. Su objetivo es abordar las necesidades concretas de la gente, siguiendo las directrices pastorales de la Iglesia y del Papa Francisco, con un enfoque en la inclusión.
Martín enfatizó su accesibilidad, señalando que su correo electrónico personal y número de teléfono están disponibles. En cuanto a las redes sociales, prefiere dedicar su tiempo a tareas más inmediatas y utiliza el correo electrónico para la comunicación.
La fecha definitiva para su asunción como Arzobispo en Paraná está siendo fanalizada, y planea una visita inicial para reunirse con Monseñor Puiggari. Además, tiene un viaje programado a Roma el 29 de junio para recibir el palio, una vestimenta significativo que simboliza su autoridad y unidad con Roma.
Martín admitió que será doloroso dejar Santa Rosa después de 11 años y medio, pero se mostró esperanzado y alegre por su nuevo rol en Paraná.























































