La invernada, en tanto, se comercializó con agilidad con muy buenos precios, aun con abundante oferta.
En la categoría gordos se operó con plaza encalmada debido, por un lado, al bajo interés de la demanda y, por otra parte, a lotes de baja calidad en su terminación.
El renglón de las vacas, en tanto, en todas sus categorías se mantuvo con precios sostenidos.
En cuanto a la invernada se trabajó con gran agilidad, destacándose los lotes de calidad, logrando precios picos a pesar de la gran oferta registrada.















































