La intendenta de Paraná, Rosario Romero, derogó el decreto N.º 1996, poniendo fin a la exigencia que obligaba a los conductores locales a pagar multas de otras ciudades, como Buenos Aires, Córdoba y Misiones, para poder renovar su licencia de conducir.
La medida se tomó a partir de diversos fallos de la Cámara en lo Contencioso Administrativo N.º 1 de Paraná, que consideró que el cobro compulsivo de multas violaba la garantía del debido proceso de los solicitantes de licencias de conducir o sus renovaciones.
Un trámite más ágil y sencillo
Con esta nueva disposición, los ciudadanos de Paraná solo deberán abonar las infracciones cometidas en la ciudad, las cuales podrán ser consultadas a través de la plataforma digital Mi Paraná. Además, la notificación de infracciones se realizará de forma más eficiente y accesible.
La medida busca simplificar el proceso de renovación de licencias y evitar costos adicionales para los vecinos. En los fundamentos de la resolución se destaca que el convenio con la Agencia Nacional de Seguridad Vial resultaba oneroso para quienes deseaban obtener o renovar su licencia, ya que implicaba la consulta previa al CENAT y, en caso de infracciones en otras provincias, el pago obligatorio para avanzar con el trámite.(Informe Litoral)












































