En segundo lugar quedó Ramón Rioseco, de Unidad Ciudadana, con el 26,7% de los votos. Y bastante más lejos aparece en tercer lugar el candidato de Cambiemos Horacio «Pechi» Quiroga, quien obtuvo un 15,38%, escrutadas el 94% de las mesas procesadas.
El 95% de las elecciones en Neuquén se realizó con Boleta Única Electrónica (BUE), un sistema que para las autoridades neuquinas tiene «un cien por ciento de eficiencia» en experiencias anteriores. En tanto, el 5% restante fue con la tradicional boleta de papel, en parejas neuquinos.
A pesar del distinto signo político, Gutiérrez acompañó las iniciativas del gobierno nacional para posicionar al yacimiento de gas y petróleo no convencional de Vaca Muerta como un atractivo para los inversores extranjeros, y respaldó el acuerdo con el sindicato petrolero para modernizar el marco laboral que Cambiemos usó como ejemplo para replicar en otras actividades.
De esta forma, continuó con el estrecho vinculo que históricamente tuvo el MPN con este sindicato, que cuenta con 25 mil afiliados y que es liderado desde 1983 por el senador nacional Guillermo Pereyra, referente partidario desde hace varias décadas.
El caso del MPN en Neuquén representa un hecho inédito para la historia política de la Argentina, ya que nunca un partido, ni siquiera el peronismo, logró revalidar en elecciones democráticas el control de una provincia durante casi 60 años. A tal punto llega la confianza de sus integrantes que, en su última conferencia de prensa antes del inicio de la veda electoral, Gutiérrez afirmó: «Mi último acto de gobierno será en 2023 presentar el proyecto de provincia hacia 2050».
En esa misma conferencia, el gobernador reelecto manifestó la voluntad del MPN de seguir siendo «un gobierno en Neuquén para Neuquén», consolidando así la provincialización de la campaña electoral.
Y concluyó: «Ya vendrá el momento de expresarnos sobre el proyecto político de la patria y la república, ahora es momento de elegir el destino de la patria chica», reprodujo Minutouno.