Según datos registrados al cierre de 2025, la provincia de Entre Ríos reafirma su protagonismo en el sector agroindustrial al concentrar una parte fundamental de las exportaciones de miel orgánica de Argentina. Con un total de 255 toneladas certificadas bajo estándares internacionales, el territorio entrerriano aporta casi la mitad del volumen nacional exportado, consolidándose como el principal polo de este segmento. Este logro se sustenta en las características geográficas únicas de los humedales del Delta, un entorno natural que permite la producción libre de químicos y garantiza la sanidad de las colmenas.
El éxito de este producto, que porta el sello «Orgánico Argentino», está respaldado por un estricto control de calidad y un sistema de trazabilidad que permite seguir el recorrido de la miel desde el panal hasta la góndola en el exterior. Actualmente, la provincia cuenta con un ecosistema productivo robusto que incluye más de 2.300 productores y 700.000 colmenas, de las cuales una porción creciente ya cuenta con certificación orgánica. Esta diferenciación ha permitido que la miel entrerriana conquiste mercados de alta exigencia como Alemania, Países Bajos, España y Dinamarca, donde la pureza y el origen sustentable son valores determinantes para el consumidor.
Desde el área de Apicultura de la provincia destacaron que este avance no es solo una cuestión de cantidad, sino una apuesta estratégica por el valor agregado. La producción orgánica, que también se extiende a cultivos como el arroz y los arándanos, se basa en prácticas sustentables que preservan la biodiversidad y los recursos naturales. De esta manera, la miel orgánica se posiciona como un emblema del potencial productivo local, fortaleciendo la confianza de los compradores internacionales y generando nuevas oportunidades de desarrollo económico para toda la región.













































