“Se confirma el romance de Wanda Nara y L-Gante”, expresó Rodrigo Lussich en Socios del espectáculo. Es que las imágenes eran certeras: la flamante pareja conformada por la empresaria y el cantante de la cumbia 420 dieron rienda suelta a su amor tras salir de un restaurante juntos y se besaron apasionadamente en un auto. Y si bien no blanquearon el romance, con este gesto queda más que claro que ya no son solo amigos.
El interrogante entonces se centra en Mauro Icardi, quien había viajado con sus hijos hacia Argentina para pasar el cumpleaños de Wanda en familia y para recomponer la pareja. Algo que al parecer, no está sucediendo porque no solo la mediática insiste en declarar que está separada sino que sus acciones también así lo demuestran.
Con la excusa de su cumpleaños, Intrusos habló con Ana Rosenfeld, íntima amiga y abogada de Wanda. “Ella está invitada, por supuesto. Tiene algunas cosas personales que resolver”, dijo en el móvil cómplice para justificar la ausencia y esquivar el tema. Fue Marina Calabró, quien estaba a su lado y también cumplía años, quien irónica tomó la palabra: “Voy a hacer un resumen, sé lo que sabemos todos, que cuando Icardi se enteró que Wanda estaba cenando con L-Gante en la costanera no le gustó nada y habría habido una mediación” y señalando a Rosenfeld, agregó: “Pero de eso no sé mucho porque recién llegué y no pude hablar con Ana, no lo pude chequear con la mediadora oficial pero entiendo que fue telefónica”.
Asintiendo, la abogada contó: “Anoche, a las 12 y un minuto recibí un mensaje y me dije ‘Mauro se acordó de mi cumple’, pero no, decía ´Ana, ocupate´”. Guido Zaffora, desde el piso, acotó que “mientras ellos cenaban en su primera cena a solas, sin ninguna persona alrededor, le llegó esa foto a Mauro que estaba en Santa Bárbara -en la casa familiar- cuidando a los chicos y la llamó a Wanda y le empezó a pedir cosas que antes no le había pedido por el tema de la separación. El miedo era que se apareciese en el restaurante, antes Icardi quería operativo reconciliación, ahora está todo mal. Le dijo: ´¿qué hacés ahí, mientras tus hijos están acá?¨”.
“¿Ana, en qué sentido tuviste que intervenir vos?”, le preguntaron. “En nada, mandándoles un beso a los dos. A Mauro por un lado, a Wanda por el otro, diciéndoles gracias por tenerme en cuenta el día de mi cumple, por quererme tanto y por pedirme ayuda”, dijo risueña sobre el permanente conflicto entre el matrimonio.





















































