De acuerdo a declaraciones posteriores, era una esfera naranja que se contraía y cambiaba de diámetro, lo que aterrorizó a una pasajera que rompió en llanto al suponer que el objeto –al que por ahora nadie atribuye origen extraterrestre– podría impactar contra el avión.
Pero, por los comentarios realizados una vez que el avión llegó a destino, después del despegue no fue el único momento que el OVNI acompañó al vuelo, ya que antes de aterrizar en el aeropuerto internacional de Río Grande volvieron a realizar el avistaje.
Sin embargo, el titular del aeropuerto fueguino, Alberto Luna, desmintió el hecho y dijo que todo «es saraza», ya que «nadie comentó nada, el comandante no dijo nada y los pasajeros no dijeron nada«.
A pesar de que las imágenes se viralizaron y el hecho tomó estado público a través de la mayoría de los medios nacionales, Luna dijo a Radio Fueguina que «alguno lo habrá soñado», porque «nadie dijo nada» tras el vuelo. «En este país se dicen tantas estupideces», concluyó.


















































