San Lorenzo de Almagro atraviesa una profunda crisis institucional. En una reunión extraordinaria de la comisión directiva, llevada a cabo en el Nuevo Gasómetro, 12 de sus integrantes presentaron su renuncia, lo que provocó que el club entrara en estado de acefalía. De esta manera, culminó de manera anticipada el mandato de Marcelo Moretti, quien no asistió al encuentro. La situación obliga a la Asamblea de Representantes a convocar a un gobierno de transición y definir si completa el mandato hasta 2027 o si llama a elecciones anticipadas en 90 días.
El renunciado secretario general, Martín Cigna, fue el encargado de anunciar la noticia en una conferencia de prensa, calificando la acefalía como el «resultado del fracaso de la gestión». Cigna criticó la ausencia de Marcelo Moretti y aseguró que la situación se alcanzó porque «el que tuvo que conducir el barco no lo hizo como debía».
La decisión ahora recae en el presidente de la Asamblea, Daniel Roberto Matos, quien deberá convocar a una reunión para determinar los próximos pasos. Mientras que un sector de la política azulgrana, representado por figuras como César Francis, insiste en la necesidad de celebrar elecciones anticipadas lo antes posible, otros sectores, con el vocal Sergio Costantino a la cabeza, se perfilan para liderar un gobierno de transición que podría completar el mandato hasta 2027. Francis fue contundente en sus redes sociales, instando a que «nada de rejuntes ni trenes fantasmas» tomen el control del club.
Tensión en el Nuevo Gasómetro
La reunión se desarrolló en un ambiente cargado de tensión. Socios e hinchas se acercaron al estadio para presionar por la salida de la dirigencia. El secretario de Actas, Alejandro Tamer, no pudo ingresar al Nuevo Gasómetro debido a los insultos y reclamos de un grupo de simpatizantes.
Una vez que se conoció la noticia de la acefalía, otro grupo de socios que sí logró ingresar al estadio celebró la decisión con cánticos en contra de la gestión de Moretti. La crisis institucional de San Lorenzo se profundiza y el futuro de la institución queda en manos de la Asamblea, que deberá actuar con celeridad para intentar devolver la calma al club.














































