«Allá por el 2015 un candidato a presidente les prometió a ustedes que ningún candidato a trabajador iba a pagar el Impuesto a las Ganancias; y sin embargo, cuatro años después, el doble de los trabajadores argentinos pagaban el impuesto», expresó el ministro, haciendo alusión a la promesa de campaña que realizó Mauricio Macri y que nunca cumplió.
Y agregó: «Nosotros en 2019 empezamos a recorrer un camino de disminución y llegamos a este momento en que menos de 800 mil trabajadores argentinos están pagando el impuesto. Pero quisiera transmitirles primero una convicción, para mi, el salario no es ganancia, es la remuneración del esfuerzo que hace cada trabajador».
Antes de concluir el acto, y ya casi sin voz, el funcionario les hizo un pedido a todos los presentes: «A partir de esta medida van a tener una mejora de hasta el 21% en el ingreso de bolsillo. Por un lado, les quiero pedir que cuidemos la economía y que si tienen que ahorrar compren algún bien producido en la Argentina, no me vayan a comprar dólares», dijo con picardía, y continuó: «Lo segundo que les quiero pedir, con mucho respeto, es que en los próximos 45 días se juega el futuro de la Argentina y si somos un país que defiende la educación pública, el trabajo, la soberanía y la industria nacional; o si somo un país en que los trabajadores pierden sus derechos».
Quiénes dejan de pagar el impuesto a las Ganancias
Con el nuevo piso dejarán de estar alcanzados todos aquellos que ganen menos de $1,7 millones de salario bruto (equivalente a 15 salarios mínimos vitales y móviles mensuales).
En tanto que estarán exentos y dejarán de pagar maestros, médicos, policías y jubilados en todos los casos, mientras que siguen alcanzados por el impuesto los directores de las sociedades anónimas, los CEOs, gerentes y subgerentes y beneficiarios de pensiones de privilegio, que implican un porcentaje muy menor del total de empleados en relación de dependencia de todo el país.
Según las proyecciones que hacen en el Gobierno, mejoraría el ingreso neto de bolsillo entre 21% y 27%. Actualmente, el piso mínimo para quedar exento es de $700.870.
Si se toma como base a los salarios de agosto, y según los números que manejan en el Palacio de Hacienda, la cantidad de trabajadores y jubilados que pagan el impuesto son 701.928 (o sea, un 7% del total de los trabajadores en relación de dependencia).





















































