La Terminal de Ómnibus de Paraná registró una paralización total de su actividad habitual durante la madrugada y la mañana de este martes, debido a una inesperada retención de tareas llevada adelante por los choferes. La medida, impulsada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), impidió que las unidades de media y larga distancia iniciaran sus recorridos previstos. Según se informó, la protesta surgió como una acción de solidaridad hacia los trabajadores que quedaron fuera del sistema tras la reciente licitación del servicio de transporte urbano de la ciudad, generando un bloqueo en la operatoria de las empresas de transporte.

El impacto de la medida fue inmediato, afectando a pasajeros que tenían previsto viajar por compromisos laborales, estudios o turnos médicos. La falta de una comunicación oficial previa fue el punto más crítico de la jornada, ya que los usuarios se encontraron con la terminal inactiva al momento de intentar abordar sus colectivos. Desde las boleterías de las distintas empresas confirmaron que no existía un horario de normalización, lo que derivó en largas esperas y una creciente incertidumbre entre quienes aguardaban en el edificio con sus boletos en mano.
Hacia el inicio de la jornada laboral, la situación en las plataformas se mantenía sin cambios, sin partidas programadas ni precisiones sobre el levantamiento de la medida gremial. El conflicto resalta la tensión sindical existente tras los cambios en el servicio urbano de Paraná, extendiéndose ahora al transporte interurbano y nacional. Mientras tanto, las autoridades y representantes gremiales mantienen la expectativa sobre posibles negociaciones que permitan el restablecimiento de los servicios para descomprimir la situación de los pasajeros afectados en la terminal.(Con información de Elonce)














































