En el marco de los habituales operativos de prevención y seguridad, personal policial llevó a cabo una sorpresiva intervención en la capital provincial que culminó con el secuestro de dos armas de fuego y cartuchería. El procedimiento se originó a partir de un llamado a la línea de emergencias 911 realizado por una mujer, quien reportó una situación de alerta vinculada a su expareja. Según pudo conocer Informe Litoral, el hombre había decidido internarse por voluntad propia en el Hospital Escuela de Salud Mental.
Al momento de su ingreso al nosocomio, el paciente manifestó ante los profesionales médicos que tenía armas de fuego guardadas en su domicilio, ubicado sobre la calle Ituzaingó. Frente a la gravedad de los dichos y por estrictas razones de seguridad, las autoridades de salud se comunicaron de inmediato con la mujer para verificar la veracidad de la situación y le solicitaron que retirara los elementos del inmueble de manera preventiva.
Ante el temor de la situación, la ciudadana, que aún conservaba las llaves de acceso a la vivienda, requirió el acompañamiento de un móvil policial para ingresar al lugar de forma segura. Fuentes policiales confirmaron a Informe Litoral que, una vez dentro de la propiedad, la mujer hizo entrega voluntaria de un revólver calibre .32 largo, un revólver calibre .22 largo y un total de 11 cartuchos de calibre 9mm.
Al tomar conocimiento de los pormenores del hecho, el fiscal de turno interviniente dispuso el secuestro inmediato de todo el armamento y las municiones halladas, quedando las mismas a resguardo judicial mientras se sustancian las actuaciones correspondientes.














































