En cuanto al origen de su infección, el médico explicó: «Nexo epidemiológico todavía no tengo ninguno. Estamos buscándolo, con un listado de más de 120 personas, con las cuales se está contactando Epidemiología. Son con quiénes estuve o atendí en el período de 15 días antes de presentar síntomas. De esa ventana de tiempo se desprende el nexo».
En tanto, para establecer posibles contagios que el crespense pudiera originar, «se contacta a quienes tuvieron contacto conmigo desde 2 días antes a presentar síntomas. Se determinaron contactos estrechos a más de 20 personas en forma directa e indirectamente a las familias de ellos. Hasta la fecha estamos todos bien, no hubo un brote importante en la ciudad y se actuó bien», destacó Gabriel Udrizar, quien aludiendo a la respuesta del sistema de salud, agregó: «El rápido aislamiento fue clave y fundamental. Me sorprendió para bien cómo se actuó en Crespo. Se demostró que la ciudad está preparada para cualquier evento y todos los actores -públicos y privados- se pusieron a disposición de Epidemiología. El accionar fue excelente y es lo que disminuyó la posibilidad de propagación que podría haberse dado en forma masiva. No es una gripecita, es un virus que vino para quedarse y en su momento se llegará a controlar, como sucedió con la Gripe A, a partir de la vacuna. Mientras tanto, es fundamental que nos cuidemos».
De manera responsable en transmisión de experiencia, el médico afirmó que si bien incurrió en un testeo de manera privada, la palabra oficial es la de la cartera sanitaria provincial y en tal sentido, clarificó: «Hay muchos centros privados que están haciendo el estudio PCR, que es el principal para determinar el Covid-19. Pero nos guiamos por Epidemiología, que centraliza las pruebas de laboratorio y son quienes dan el veredicto final. Cualquiera puede hacerse un test en un centro privado, siempre y cuando cumpla con ciertos requisitos e incluso son un poco costosos. Pero no invalidan ni reemplazan a los exámenes oficiales. En mi caso, me motivó a hacerme un nuevo hisopado el hecho que trabajo en un lugar donde hay un montón de profesionales, de pacientes, y me pareció que ayudaría a estar todos tranquilos. Además, en lo personal quería conocer cómo estaba evolucionando, más allá de que me sentía bien. Hay que tomarlo como un control personal. Insisto en que no invalida el test que hicimos primero y el que me debo hacer este lunes, que sería el segundo en el sistema público. Ellos con ese resultado definen por protocolo el alta». En esa línea de pensamiento y echando por tierra falsas creencias, Udrizar acotó: «No existe el falso positivo en el PCR. Es un análisis que mide la reacción de polimerasa en cadena, es decir, se basa en una proteína específica que no se encuentra en ningún otro virus. Es sumamente específico. Si dio positivo es positivo. No existe el falso positivo. Puede después bajar la carga viral por el paso del tiempo, pero no significa que no existió el virus en ese organismo estudiado».
Pensando ya en su recuperación plena, el facultativo sostuvo que está interesado en el análisis de sus anticuerpos, aunque todavía no sería el momento. «Los análisis de anticuerpo no son un diagnóstico, sino que es otra etapa. Se determina si el plasma tiene anticuerpos como para donar, por si alguien llegara a necesitarlos en su tratamiento. En mi caso, eso se verá más adelante. Para mí es importante hacerlo, pero no es esencial en este momento», indicó.
Como sucede en toda comunidad relativamente chica, los rumores y trascendidos no son ajenos a la situación que los pacientes confirmados de coronavirus deben atravesar. Pasado ya un tiempo, Gabriel Udrizar minimizó ese aspecto de la experiencia, sobre lo cual opinó: «A la estigmatización ya no hay que darle importancia. En un primer momento le presté atención y me bajoneó un poco. Después llegué a la conclusión de que sería útil dar mi nombre, porque hay gente con la que me podría haber cruzado o estado y en el momento no te acordás de darle su identidad a Epidemiología en el listado. Tal vez sirve para que se cuiden y estén atentos. Decidí dejar de lado esa cuestión y sólo tengo que agradecer a todos los que me han expresado su afecto. La gente de Crespo se portó de maravilla, con mensajes de aliento, me dejaban cosas de comer en la puerta de casa, me trataron espectacular. A todos ellos, decirles que mi cuarentena sigue igual, esperando que cuando sea el momento indicado, recién volver a la actividad», concluyó.
















































