La escasa visibilidad provocada por el humo y la proximidad de las llamas a la calzada motivaron esta medida preventiva de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Hasta el momento, la magnitud del desastre ha provocado la evacuación de 3.000 personas, una cifra que continúa en ascenso junto con la pérdida de fauna local, manteniendo a toda la Comarca Andina bajo un estado de alerta permanente.
Para combatir el siniestro, se ha desplegado el Boeing 737 Fireliner de Santiago del Estero, el avión hidrante más grande de Latinoamérica con capacidad de 15.000 litros, el cual trabaja en conjunto con helicópteros y aviones anfibios. El jefe de operaciones del SPLIF, Ariel Ruiz, advirtió que la región enfrenta una sequía histórica debido a la falta de nieve en invierno y la ausencia de lluvias desde noviembre, lo que ha transformado la vegetación en un combustible explosivo. Las llamas alcanzaron recientemente zonas de pinares altamente resinosos, lo que aceleró la propagación del fuego por el cerro Pirque hacia sectores poblados.

La situación climática actual genera una fuerte incertidumbre, ya que el Servicio Meteorológico Nacional pronostica tormentas aisladas con actividad eléctrica que podrían iniciar nuevos focos de incendio. Mientras tanto, el operativo de emergencia involucra a más de 350 personas de diversas instituciones y fuerzas de seguridad. Las autoridades municipales han dispuesto el traslado ordenado de vecinos y turistas hacia el gimnasio municipal de Epuyén y recuerdan que el índice de peligrosidad por incendios se mantiene en niveles extremos para gran parte de la región, recomendando a la población informarse únicamente por canales oficiales ante el corte de rutas que se mantendrá hasta nuevo aviso.




















































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