En un operativo realizado en calle Blas Parera al 1047, se llevó a cabo la demolición de una edificación que presentaba una inclinación crítica hacia el vacío en la zona del Arroyo Colorado. La medida se ejecutó en cumplimiento de una orden emitida por la jueza de Faltas Nº 2, Marisol Poidomani, luego de constatarse que la estructura representaba un peligro latente. Esta intervención surge como respuesta directa a la inestabilidad del terreno provocada por el temporal del pasado 19 de febrero, fenómeno climático que se cobró la vida de Patricia Mena y Kiara Barrios tras el hundimiento de su vivienda en el mismo sector.
Héctor Bergara, secretario de Fiscalización y Control Urbano, explicó que los responsables de la obra habían sido advertidos previamente sobre el peligro, pero continuaron con los trabajos de techado y aberturas pese a las notificaciones oficiales. Según los informes técnicos de las áreas de planificación, la estructura se encontraba en una zona de alto riesgo y no hubiera soportado nuevas lluvias intensas. El funcionario subrayó que, aunque el procedimiento generó malestar, la prioridad absoluta de la intervención fue resguardar la vida de las personas ante un riesgo de derrumbe inminente.
El operativo se concretó tras verificar que la construcción estaba deshabitada y no contenía mobiliario en su interior. Como parte de un plan integral de abordaje territorial, se anunció que el próximo lunes se iniciarán obras de estabilización del terreno en la zona del desastre y sus alrededores para evitar nuevos desplazamientos. Asimismo, se confirmó que continúa el relevamiento de otros puntos críticos de la ciudad para identificar y priorizar intervenciones en sectores que presenten condiciones de vulnerabilidad estructural similares.(Elonce)


















































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